











Vivienda en dos niveles: la planta baja alberga la zona de día, completamente abierta hacia el patio interior, promoviendo la conexión visual y espacial con el exterior. Desde la fachada principal, se accede tanto al hogar como a una zona de aparcamiento integrada, que se conecta directamente con los espacios comunes.
En planta piso, la zona de noche garantiza privacidad y confort, complementada por dos salas versátiles destinadas a gimnasio y estudio.
Una propuesta que prioriza la claridad espacial, la conexión interior-exterior y la calidad de vida en cada rincón.
Espacios a doble altura; líneas puras y una paleta neutra definen esta vivienda con atmósfera serena y elegante. La luz natural es protagonista, entrando generosamente por ventanales de gran formato que enmarcan el paisaje y lo integran al interior.
La piedra vista y la madera natural no solo aportan textura, sino que anclan el espacio en una materialidad honesta y atemporal.
El mobiliario, responde a una estética depurada pero cálida, piezas icónicas conviven con materiales orgánicos, logrando un equilibrio entre lo contemporáneo y lo acogedor.
El hogar, diseñado como volumen central, articula las zonas sociales y refuerza la idea de un espacio fluido, sin barreras visuales.
Esta propuesta interior busca emocionar desde la simplicidad, proponiendo una arquitectura habitable, luminosa y profundamente humana.
Superficie sobre rasante: 327,75 m²
La Garriga, Barcelona